Artículos Aquí encontrarás artículos elaborados en colaboración con especialistas, médicos y psicólogos, del Instituto Dexeus con toda la información que necesitas, incluyendo artículos recomendados especialmente para el perfil de tu hijo. Interpretación de los escapes nocturnos de niños menores de 6 años y vivencia en la familiaInterpretación de los escapes nocturnos de niñ@s menores de 6 años y vivencia en la familia.
La actitud de los padres ante el niño que moja la cama es un importante factor que hay que tener en cuenta y que influye en como el niño vive ese comportamiento. Entre los tres años (edad en que buena parte de los niños aprenden a controlar la micción nocturna) y los seis años (edad en que se considera haber alcanzado la maduración suficiente para el control) la intervención de los padres debe ser de comprensión y apoyo al niño. Aunque depende del temperamento de cada niño, en general podemos asegurar que realizar tratamientos tempranos encaminados a resolver un problema que en buena parte es madurativo, es exponer al niño a fracasos innecesarios. Es mejor esperar a asegurarnos de que madurativamente el niño va a poder colaborar. Históricamente, mojar la cama ha sido conceptualizado como un defecto del que debía avergonzarse tanto la persona que lo sufre como su familia, teniendo connotaciones negativas para la imagen del niño o adolescente que lo padece. Sin embargo, el control nocturno de la orina depende, hasta los 6 años de edad, únicamente de procesos madurativos. No exige aprendizaje previo (como ocurre en el diurno). El niño está durmiendo y debe responder a estímulos corporales. Padres: A pesar de que los padres acostumbran a estar informados sobre la ausencia de gravedad de la incontinencia, al ver que el proceso se alarga, puede ser que tengan dudas al respecto. Es importante que estén muy bien informados sobre que: 1. La incontinencia nocturna primaria no tiene una base emocional. 2. Se trata de una cuestión madurativa de los órganos implicados en el proceso vesical. Lo que no quiere decir que el atraso madurativo se dé en otras áreas en las que el niño puede presentar ventaja. Cada niño lleva su ritmo en cada aprendizaje. Para motivarlo y evitar una preocupación excesiva es bueno que sepa cómo funciona el sistema urinario y los mecanismos implicados en el mismo. 3. Utilizar estrategias inadecuadas u otras adecuadas pero precozmente para resolver la incontinencia puede alargar el problema porque desorientan y exponen al niño a experiencias de fracaso innecesarias y/o puede impedir al niño llegar a notar las señales corporales necesarias para avanzar en el proceso. 4. En enuresis secundarias se presentan problemas psicológicos, si bien en la mayoría de los casos son menores. El niño puede presentarla por problemas emocionales relacionados con celos, dificultades de adaptación en la escuela, etc. Tampoco hay que hacer de ello un drama. Se ha de buscar cuál es la fuente de tensión y darle al niño herramientas para enfrentarse a su dificultad. Ello le hará más fuerte de cara a enfrentarse a nuevas situaciones difíciles que sin duda irá encontrando a lo largo de su vida. Antes de los seis años, podemos plantearnos iniciar algún tratamiento si vemos que el niño comienza a tener alguna noche seca. En ese caso, si además presenta motivación a colaborar, podemos comenzar con intervenciones de control de la vejiga y técnicas motivacionales donde el niño reciba gratificaciones si consigue noches secas. Te recomendamos que eches un vistazo a nuestros calendarios de motivación para realizar, junto con tu hijo, el control de sus noches. Hijos: A estas edades, la percepción que tienen los niños de la incontinencia viene mediatizada en gran parte por la vivencia de los padres. Por eso es importante que éstos informen adecuadamente a sus hijos. Si están motivados pueden realizarse ciertos ejercicios dirigidos a fortalecer los órganos implicados. Te recomendamos que eches un vistazo a nuestro artículo Cómo enseñar a controlar los esfínteres, en el que te recomendamos diferentes técnicas para apoyar y enseñar a tu hijo. + Otros artículos que te pueden interesar Hay diferentes técnicas y terapias para ayudar a los niños con enuresis a que dejen de mojar la cama por las noches. Es importante que se sientan motivados. Se considera que un niño tiene enuresis cuando no es capaz de retener la orina, de día o de noche, y ha superado los 6 años de edad. Hay diversos tratamientos. Los padres juegan un papel muy importante en el proceso de aprendizaje del niño. Su apoyo y comprensión es vital para que el niño se adapte bien a los cambios. Un niño tiene enuresis nocturna primaria cuando no puede contener la orina por la noche y ya ha superado los 5 años (niñas) o los 6 (niños). Aprender a controlar su vejiga es un proceso que cada niño desarrolla según su ritmo de maduración. Normalmente es alrededor de los 6 años de edad. |