La incontinencia nocturna primaria es un problema relacionado con la maduración. Es cierto que a los padres les causa impotencia el “no hacer nada” específico para resolverlo, pero no debemos forzar etapas. Quizás nuestro hijo podría resolverlo un poco antes del momento en que se suelen empezar los tratamientos específicos, pero ¿cómo saber si su organismo ya está “maduro”? Si no lo estuviera, no resolveremos la enuresis y además habremos expuesto a nuestro hijo a una experiencia de fracaso innecesaria, además de dificultar en etapas posteriores la resolución de esta conducta compleja que requiere de la participación de múltiples sistemas y órganos corporales.