¿Qué no hacer?

Tu hijo necesita tu ayuda y comprensión en su proceso de dejar de mojar la cama. A continuación, nuestros expertos en psicología infantil y pediatría te recomiendan qué es mejor que no hagas para que tu hijo se sienta apoyado.

Castigos

Dentro de este apartado se incluye todo lo que tenga que ver con poner en evidencia al niño, reñirle, pegarle, amenazarlo ya que únicamente consiguen más nerviosismo y por lo tanto más probabilidad de que haya "escapes".

Demasiada permisividad

Dar por sentado que el niño se hace "pis" y liberarle de toda responsabilidad tampoco ayuda al niño a resolver la situación. La actitud más conveniente es la de comprender sus dificultades combinada con un mensaje de que es una situación que se solucionará siguiendo unos procedimientos (en etapas posteriores a seis años).

Demasiada exigencia

Hay que valorar siempre mediante elogios, o pequeños detalles el esfuerzo del niño así como los avances que va obteniendo.

Levantar al niño por la noche

Aparte de incómodo, tampoco es útil. Si levantamos al niño por la noche para que haga pipí, no le damos la oportunidad de que llegue a asociar las señales internas causadas por una vejiga repleta con el despertar que debe provocar esa sensación. Conseguiremos quizás únicamente que el niño no moje la cama ese día, pero no le ayudará en el proceso de aprendizaje.

Restricción de líquidos

Reducir la ingesta de líquidos antes de acostarse tampoco es una buena solución para resolver una enuresis. Supone privar al niño de una serie de sensaciones y mecanismos que le van a ser necesarios para conseguir un control total de los esfínteres.

Pañales o bragas absorbentes

Que el niño se sienta incómodo al notarse mojado puede actuar como un mecanismo de corrección que puede permitirle aprender a controlar la orina. En muchas ocasiones, especialmente a partir de los seis años, el uso de pañales o bragas absorbentes supone darle permiso para que se haga pipí en la cama. Por eso, a partir de una determinada edad, en función del tratamiento y de las orientaciones del médico, sería recomendable no utilizar pañales de forma habitual, a excepción de salidas sociales del niño (a casa de un amiguito, colonias...) en las que la ropa interior absorbente puede ser de gran ayuda.